martes, 4 de abril de 2017

El derecho y el privilegio a la educación

Que quede claro: 
Las movilizaciones de la concertada no defienden un DERECHO, sino un PRIVILEGIO. Y su patronal no defiende un SERVICIO, sino un NEGOCIO.


Me remito al artículo de Juanma Aragüés, que lo explica perfectamente en el Periódico de Aragón.

sábado, 11 de marzo de 2017

Gastro chorradas

Me parto con el "Calatayud gastro": por segundo año consecutivo escribo de la experiencia lingüística que supone bucear en el programa del evento gastronómico donde la proximidad es la protagonista de todo excepto del lenguaje.

Primero una declaración: ¡Juro solemnemente, por mi conciencia y honor, que los vinos del terreno son estupendos (casi todos, que también los hay peleones) y que los productos de la huerta y del tocino, con el fardel como protagonista, extraordinarios!

A lo que añado, ahora exento del juramento, que todos ellos (vinos y productos huertanos y matapuercos) maridan (que no marinan, por más que se empeñe el concejal de turno -maridaje, casamiento) maravillosamente con nuestros vinos (recomiendo vivamente la garnacha blanca).

Ahora bien, para vivir en un país donde el presidente del gobierno espanta las preguntas en lengua inglesa con el rabo, como a las moscas, y en un lugar donde la escuela de idiomas tiene la tasa más baja de matriculaciones per cápita de todo Aragón, nuestro desempeño de la lengua inglesa a la hora de promocionar los productos de la tierra entre propios, extraños y ciudadanos de Kansas City o Bloomsbury, por no decir Titusville (Pensilvania) es francamente notable.

Veamos:

El viernes 10 se programó una show cooking con mensaje eco, que bien puede ser una demostración gastronómica con productos ecológicos como un show donde resuena el cooking, ing, ng, g... o cualquiera otro engendro programático. A ver ¿tan complicado es escribir en español y llamar a los actos por su nombre? Dicho sea con el debido respeto de un apátrida nada nacionalista, pero amante de su lengua materna como patrimonio.

Admito Harley Davidson porque es una marca y hasta lo de Zaragoza chapter, porque lo de sección zaragozana para los harleydavidsonianos sonaría a una señora con moño, camisa azul y yugo con flechas montada en una motaza; pero puestos en plan road moovie (Telma y Louise irían por el Ribota en una C10), lo del food truck me parece salirse del tiesto académico y me remito a lo que un día escribí acerca de una concentración de furgonetas comidistas en las Armas:

Leo en el Heraldo que este finde hay, en la calle de las Armas, un encuentro de furgonetas de comida superflus que no pienso perderme.

Lo malo es esa fiebre por revestirlo todo de inglés, como si cagar en el water fuera mas chic que hacerlo en el retrete, y que bautiza a las tales furgonetas como foodtrucks y al encuentro como catatruck, con lo molón que sería furgocata o, para que sea más acorde con la población del Gancho, fragocata.

¿O es que los navarros, por ejemplo, van a tener que cambiar la letra de su conocida canción y, a partir del invento, serán pillaos por el foodtruck del helao?
¡Vamos, no me jodas!

Como barman sí que está en el diccionario (parece que han hecho caso y han suprimido el apelativo barista del año pasado), sólo me queda agradecer que hayan conseguido escribir un programa un setenta y cinco por ciento más españolista que el año pasado, que todavía no hayan encontrado palabro anglófono alternativo a fardel y que las bodegas San Alejandro, una de las perlas de la DO Calatayud, sigan apareciendo como tales descartando, de momento, el St. Alexander que me temía

Ahora, desaparecidos los funghipack y las cofee experience, sólo falta que en la cuña radiofónica se entienda alguna parabra más que Calatayud y los determinantes y que se castellanicen dos o tres cosillas para que nuestro presidente consiga entender el alcance del programa y pueda ejercer de cincunspecto inaugurador en la próxima edición al grito de ¡viva el vino!

Que aproveche

sábado, 18 de febrero de 2017

Justicia

Andaba yo buscando una definición de Justicia en plan postmoderno, adaptada a estos tiempos en los que no sólo impera la postverdad sino y, sobre todo, la postración. Esta hora de la siesta, me ha dado para lo siguiente:

Justicia (Ver Justi & Cía): Concepto abstracto, por interpretable, que presume de que nos hace a todos inanes en un espasmo de derecho. Dicen que es ciega, como la gallinita. Yo lo dudo.
Justicia social: arcaísmo en desuso.
Ley (seca): garito zaragozano donde dan muy buenos conciertos;
Ley (a secas): Ver BOE y manual del perfecto protestante para la libre interpretación de los textos sagrados, publicado por los libros del pensaMIENTO. Del Latín Lex, un policía diferente.
Legislación: Corpus legal Vicente
Sentencia: En mi pueblo se dice "eres un sentencias" y la gente se ríe.

Aplicación práctica:

Tras enterarme de la sentencia en el caso Noos, sólo se me ocurre comentar que en nuestro "Espasmo" de derecho, los tribunales de "Justina" han aplicado la legislación "Vicente" a los "Prepucios" implicados.

sábado, 4 de febrero de 2017

Cero en geografía (y en periodismo)

Algunos redactores periodísticos (o redactoras, quién sabe) mo andan muy finos con la geografía y equivocan los topónimos en sus informaciones desinformativas.

El término municipal de Maluenda es grandote, aunque no una barbaridad. y mucho menos para llegar hasta Azuara, como afirman en la redacción del Heraldo de Aragón (en este caso errado de Aragón).

Yo no sé qué se le habrá cruzado por la cabeza al escribano, desde luego no ha sido consultar un mapa de Aragón para comprobar que median 95 km (por el camino más corto) y 63 en línea recta entre un municipio y el otro.


No me preocupa que en la Universidad San Jorge o en la Pública no les enseñen geografía de Aragón a los futuros gacetilleros, que para eso está la red; lo que me preocupa es que no les enseñen a corroborar las informaciones.

Es posible que el error en este breve me hubiera dejado más o menos frío si anoche no hubiese recibido por whatsapp este otro:


Cuando me lo mandó Cristina, corrí a buscar el flotador de pato y lo dejé hinchado y listo para la catástrofe, porque con olas de 10 metros en Orense, algo nos tiene que llegar hasta la Ibérica.

Ya les vale a los de la agencia EFE, menos mal que el vídeo lo proporciona una tal agencia Atlas de la que se espera que no haya filmado el oleaje de Xinzo de Limia.

sábado, 5 de noviembre de 2016

¿Algo que declarar?

El nombramiento de los nuevos ministros y de las nuevas ministras siempre está rodeado de un ritual ocultista que destapa la marmita de las esencias una vez se desvela la lista presidencial.

El secretismo no es para mantener el suspense y dar la sorpresa final a golpe de ¡tachánnnnnn! sino que responde a otras razones más pragmáticas: ocultar hasta que no tiene remedio el pasado más o menos turbulento o, directamente, turbio de los nominados.

Al día siguiente encontramos en los medios las hazañas biográficas del gobierno, algunas sabidas, en los que repiten, y otras novedosas, pero como ya tienen su cartera, Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita (a no ser que el escándalo vaya a mayores.

Así, nos hemos enterado de que Montserrat Operador Logístico S.L., propiedad la nueva ministra de sanidad y de su madre debe a las arcas del estado (nos debe) la friolera de 2.305.822,98 euros (al cierre de 2015).

Por su parte, el nuevo ministro del interior continúa con el fervor mariano de su antecesor y, cuando era alcalde de Sevilla, cambió la calle Pilar Bardem por la de la Virgen de la Merced o la del trasnochado Viriato por la Purísima. Fátima Báñez ya tiene compañero de rogativas para pedir por la salud de los parados y la efectividad de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado. Pero Zoido tiene más hazañas en su haber como el incumplimiento de la ley de memoria histórica; las trabas a la circulación de bicicletas; el desplifarro en farolas (como buen alcalde que se precie) o en celebrar la coronación de Felipe VI con bandos y un cuadro que sumaron más de 38.000 €; las multas de 750 € a los que no tienen otra que rebuscar en la basura, la prohibición de jugar al dominó en las terrazas o su homofobia declarada en las redes sociales. Eso sí, es un buen muchacho que se va a dejar la piel por el personal.

Que Cospedal desviara fondos del hospital de Toledo para pagar gastos de publicidad institucional (115 millones del ala) o que fuera la jefa de Bárcenas no es, como diría su presidente, cosa menor y, por lo tanto, es cosa mayor, igualico que la cerámica de Talavera. Tampoco lo es que su marido aumente sus beneficios en un 150% en un solo ejercicio.

Que el nuevo ministro de fomento, hasta ahora alcalde de Santander, tenga el plan urbanístico del Ayuntamiento que gobernó hasta anteayer en los tribunales plantea algunas dudas sobre su idoneidad. Que Álvaro Nadal, ministro de energía, turismo y la cosa digital tenga colocada a la familia en su entorno dice mucho de su apego a los suyos...

Aunque lo que más me jode de todo esto es haber descubierto que Luis de Guindos es de mi quinta, espeluznado me tiene desde entonces.

Claro que, también lo de Ramón Espinar se las trae, cada uno a su nivel, eso sí: No tengo perras para comprarme un piso, pero me lo compro porque mi papá es un baranda de Caja Madrid (procesado por las tarjetas Black, por cierto) y me lo adjudica a dedo, pero como soy un poco inocente, me lo vendo cuando me lo dan porque me doy cuenta que cobro menos de 500€ al mes y no puedo pagarlo, así que digo que le digo a la comunidad de Madrid que lo voy a vender por lo que me costó, me lo autorizan y lo vendo por treinta y tanto mil euros más (aunque aclaro que sólo gané 20.000 porque el resto se lo llevó la pérfida hacienda). Eso sí, como soy un buen chaval, con los beneficios me pago un máster y me compro un ordenador, que no me lo gasto en juergas. Y como todo es legal puedo seguir siendo el látigo de los que hacen como yo, pero cosas más gordas -oiga- con la conciencia limpia y todos los cabecillas de mi partido me sacan la cara porque el hecho de que yo sea un tramposo no es sino una conspiración contra mí, aunque sea un tamposo de hecho.

Algunos pensarán que esto es el acabose, pero no, como diría Mafalda, que es una de las pocas personas a las que se les puede hacer caso, esto es el continuose del empezose de ustedes (los que estén donde estén siempre están en el meollo).